El que no pueda encontrar la paz que luche...
No he sabido nunca cuánto daba la suma de dos personas, si el resultado sería positivo, negativo o neutro. Nunca fue neutro. No conozco la estabilidad, mucho menos la neutralidad. Sólo se vivir al límite cada instante. Cada comienzo, cada ruptura, cada final. Me he enamorado dos veces. Y las dos he resucitado. Sí, con ojeras y más cansada de lo normal. No sé tomarme las cosas con calma, ni mucho menos sé de controlar las situaciones. Todo se me escapa de las manos, mi vida también. Pero me he acostumbrado al riesgo. A arriesgarlo todo, incluso ha habido épocas en las que arriesgaba mi vida. Y todo esto por mucho que digan los expertos no parte de un hecho específico, de un trauma, ni tampoco se puede relacionar con mi infancia, mi adolescencia o el trascurso de los años. Esto es algo que yo he decidido conscientemente. Quizás no era tan consciente, pero sí estaba en mi plena lucidez. En esa lucidez que duele. Supongo que no querer llevar la vida que los demás llevan, no querer ser como los demás, traía dudas, confusión y caos, sobretodo este caos. Tendrá que ver que mi casa también lo es. Aunque lo agradezco. Agradezco tener una habitación llena de libros de los grandes, y mirar cuando el mundo se me pone cuesta arriba y encontrar a Herman Hesse, a Baudelaire, a Byron, a Nietzsche y otros tantos, y no a la saga Harry Potter, a la de Crepúsculo o a cualquier otro best seller inútil (a mi gusto claro). Agradezco los más de cien vinilos y la literatura y el arte redactados con mala letra por alguien que no tuvo las mismas oportunidades que yo. Supongo que este caos es el que me distingue, el que me hace ser real aunque quiera creer que no lo soy. Necesito desintoxicarme. Por eso escribo, para saber que sigo viva. Las letras me causan el éxtasis. El sexo ya no me llena, el amor no llega. Anclada a relaciones pasadas vivo el presente con desgana. No materializo la poesía, intento describirla pero pierdo el norte, y la vorágine que me atrapa no sabe de describir coordenadas. Redacto cosas sin sentido, fumo más de lo que respiro e intento mediar conmigo misma para no estallar y que llegue algún pedacito de mí a un jardín donde se marchitan las oportunidades. Ya no espero que me salvéis, ni que me enamoréis, soy la metáfora mal diseñada, no intentéis encontrar a nadie que le de tantas vueltas a las cosas, porque no existe. Incrédulos. Iba a tal velocidad porque nunca tuve miedo. Nunca conocí ese sentimiento de cobardía, nunca quise pisar el freno, seguir en ese carril y dejar pasar todas las salidas por muy tentadoras que fuesen. Nunca medí las consecuencias, ni me planteé donde estarían las salidas de emergencia si empezábamos a arder. Y para lo que la mayoría sentenciaría que fue un error para mí fue una maravilla. Supongo que es lo que me diferencia del resto y lo que me atraía a los hombres, que era una criatura salvaje. Que sólo dejaba la coraza cuando me habían conocido hasta el alma, que no entendía de debajos del ombligo antes de que me desvirgaran los defectos. Que operaba a corazón abierto, halcón de ala rota, sin anestesia, sin nada que pudiese pararme.
15 de marzo de 2010
21 de febrero de 2010
Tengo un caparazón de cristal, de cristal traslúcido.Y ultimamente ese cristal se resquebraja con la mínima vibración, con el mínimo sentimiento que vibra dentro de mi ser.Mi imagen dura y autosuficiente no es tal, es simplemente una marioneta que zarandear en todo aquel momento en el que mi verdadero yo no quiere salir a escena, porque tiene miedo, porque no está seguro de interpretar bien el papel que en esta vida le ha tocado representar...Y a veces esa marioneta se muestra hostil, implacable, hiriendo la sensibilidad del público que contempla la obra... Y yo, que observo entre bambalinas, me derrumbo, me hecho a llorar, me siento infinitamente vacía y desencajada...por todo aquel desbarajuste que mi marioneta a ocasionado. Y reniego de ello, pero no puedo. No es algo que me haga feliz, si no todo lo contrario. Ya estoy harta de tener que ir arreglando los desperfectos que voy ocasionando a mi paso, al no tener las suficientes agallas para ser yo misma, para mostrarme limpia, animosa y terriblemente sensible.
En el pasado hubo malas experiencias y por eso decidí cambiar y mostrarme implacable, fría y egoísta, en lo que cabe...pero no hay un punto intermedio. No lo hago bien, porque no soy así, porque tengo muchos miedos y porque presiento que no disfruto de la vida y me da pánico.
Me da pánico herir los sentimientos de terceros y , de un tiempo a esta parte, ésto es lo único que consigo. Solo hago daño y yo me hago más daño todavía a mí misma.
Y mi pregunta es la siguiente ¿cuando voy a ser capaz de controlar ese caparazón de cristal?, ¿cuando voy a dejar de interpretar un papel que no quiero interpretar?.
Miedos tenemos todos, no se porque me muestro tan reticente a la hora de mostrar los míos,... no me ayuda en nada, en absoluto.
Es hora de que me deje llevar, es hora de que me deje querer, es hora de no pensar ya tanto en el futuro y en los sueños y vivir un poquito más el presente que se me está escurriendo entre los dedos.
Quiero decir adiós a esa puñetera marioneta que un día invente sin querer y que me está causando incendios en mis entrañas.
Yo no soy así y no entiendo porqué no soy capaz de entenderme tal y como me muestro, de quererme sin superficialidades. No lo entiendo. Me canso. Me agobio. Me duele.
En el pasado hubo malas experiencias y por eso decidí cambiar y mostrarme implacable, fría y egoísta, en lo que cabe...pero no hay un punto intermedio. No lo hago bien, porque no soy así, porque tengo muchos miedos y porque presiento que no disfruto de la vida y me da pánico.
Me da pánico herir los sentimientos de terceros y , de un tiempo a esta parte, ésto es lo único que consigo. Solo hago daño y yo me hago más daño todavía a mí misma.
Y mi pregunta es la siguiente ¿cuando voy a ser capaz de controlar ese caparazón de cristal?, ¿cuando voy a dejar de interpretar un papel que no quiero interpretar?.
Miedos tenemos todos, no se porque me muestro tan reticente a la hora de mostrar los míos,... no me ayuda en nada, en absoluto.
Es hora de que me deje llevar, es hora de que me deje querer, es hora de no pensar ya tanto en el futuro y en los sueños y vivir un poquito más el presente que se me está escurriendo entre los dedos.
Quiero decir adiós a esa puñetera marioneta que un día invente sin querer y que me está causando incendios en mis entrañas.
Yo no soy así y no entiendo porqué no soy capaz de entenderme tal y como me muestro, de quererme sin superficialidades. No lo entiendo. Me canso. Me agobio. Me duele.
La pregunta es: ¿Hasta que punto merece la pena?
A veces, solo a veces, me gustaría ser un poquito menos curiosa y más tranquila, porque sólo de esa forma no descubriría cosas que no quiero saber, ni conocer, ni sentir...O podríamos decir incluso que podría ser igual de feliz sin conocerlas... Pero como no puedo evitarlo al final ocurre lo de siempre, la caja de pandora se abre y mis sueños se cierran. Y ahora siento angustia.
Igual que me dijeron hace poco, Bren es esdrújula,...sí y también gilipollas.
Una GRAN GILIPOLLAS
Yo, sinceramente, soy partidaria de que cada persona persiga su sueño, le cueste lo que le cueste y le pese a quien le pese. Soy partidaria de que cada uno se dedique a aquello que le realice como persona. Da lo mismo que uno sea médico, electricista, cajero de supermercado, abogado o filósofo. Da lo mismo el dinero que tengas en una cuenta, las vacaciones que hayas tenido o la ropa que lleves. Todo eso es una gran basura, un desperdicio enorme, si opinas que por ello eres distinto al resto. Al final las personas se miden por lo que son, por lo que piensan y por los grandes momentos que te hacen pasar junto a ellas. Eso es lo importante, lo especial.
Claro que está bien tener una vida acomodada y poder disfrutar del placer de tener todo aquello que anhelas, es genial, claro que lo es. Pero lo cierto es que a todo el mundo no le cuesta conseguirlo de la misma forma, cada uno tiene unas posibilidades distintas y se tiene que acomodar a sus circunstancias, y de esta forma perseguir su ilusión de una forma viable. Debemos ser realistas y consecuentes. Para mí prima la importancia del esfuerzo, del dolor por todo aquello que has tenido que dejar apartado para afrontar tu propia vida, para obtener lo que buscas, lo que pretendes conseguir y alcanzar. Eso sí que es interesante, eso sí que da a las personas su toque de gracia. Ser independiente y confiar en el resto en la justa medida que ellos confiarían en tí. Y no más, porque ya está siendo demasiado. Que nadie te reproche jamás, pero tú tampoco debes hacerlo con el resto. Vivimos en una sociedad repleta de éxito, de luces, de poder. Todos pretendemos lo mismo, el reconocimiento, la gracia, el punto álgido... Y creo que ya va siendo hora de dejarnos arrastrar fuera de los límites de dicho poder porque nos convierte en desalmados fríos y simples.
Quizás muchos de vosotros opinéis que todo esto sobre lo que estoy hablando suena demasiado ideal y bucólico. que no es viable o que aparenta estar bien pero en la propia realidad es algo completamente distinto. Quizás penséis que yo pretendo transgredir y ser una persona “guay” con inquietudes y esas cosas, que me creo distinta, que creo todo esto porque así resulto más conmovedora y excitante. Me da lo mismo, sinceramente. Y me da una rabia tremenda andar soportando comentarios absurdos de personas incongruentes. Raros somos todos, eso nos queda claro. Y generalmente me callo porque no me gusta andar discutiéndolo todo, pero hay ciertos momentos en los que ya no puedo callarme más. Y exploto.
A mi me gusta llamar las cosas por su nombre y en mi humilde opinión, considero que guiarnos por lo que opinen terceros antes que por nuestro propio criterio es una GRAN MIERDA. Y pensar que alguien es más importante que tú solo por sus bienes materiales o sus deshechos es una mierda MAS GRANDE todavía, si cabe.
Que asco.
bien, queridos demonios, después de pasar debajo de una escalera, de romper el espejo, de dormir con calcetines, de abrir el paraguas dentro de casa, de perseguir gatos negros, de derramar la sal por todas partes, de pisar la línea de las baldosas, de encender tres cigarrillos seguidos con la misma cerilla, de poner los zapatos encima de la mesa y de dejar las tijeras abiertas dentro del cajón, he visto que las cosas no van tan mal.
No podéis conmigo, no. Conmigo no. Ya lo habéis visto.
SOY INVENCIBLE.
Igual que me dijeron hace poco, Bren es esdrújula,...sí y también gilipollas.
Una GRAN GILIPOLLAS
Yo, sinceramente, soy partidaria de que cada persona persiga su sueño, le cueste lo que le cueste y le pese a quien le pese. Soy partidaria de que cada uno se dedique a aquello que le realice como persona. Da lo mismo que uno sea médico, electricista, cajero de supermercado, abogado o filósofo. Da lo mismo el dinero que tengas en una cuenta, las vacaciones que hayas tenido o la ropa que lleves. Todo eso es una gran basura, un desperdicio enorme, si opinas que por ello eres distinto al resto. Al final las personas se miden por lo que son, por lo que piensan y por los grandes momentos que te hacen pasar junto a ellas. Eso es lo importante, lo especial.
Claro que está bien tener una vida acomodada y poder disfrutar del placer de tener todo aquello que anhelas, es genial, claro que lo es. Pero lo cierto es que a todo el mundo no le cuesta conseguirlo de la misma forma, cada uno tiene unas posibilidades distintas y se tiene que acomodar a sus circunstancias, y de esta forma perseguir su ilusión de una forma viable. Debemos ser realistas y consecuentes. Para mí prima la importancia del esfuerzo, del dolor por todo aquello que has tenido que dejar apartado para afrontar tu propia vida, para obtener lo que buscas, lo que pretendes conseguir y alcanzar. Eso sí que es interesante, eso sí que da a las personas su toque de gracia. Ser independiente y confiar en el resto en la justa medida que ellos confiarían en tí. Y no más, porque ya está siendo demasiado. Que nadie te reproche jamás, pero tú tampoco debes hacerlo con el resto. Vivimos en una sociedad repleta de éxito, de luces, de poder. Todos pretendemos lo mismo, el reconocimiento, la gracia, el punto álgido... Y creo que ya va siendo hora de dejarnos arrastrar fuera de los límites de dicho poder porque nos convierte en desalmados fríos y simples.
Quizás muchos de vosotros opinéis que todo esto sobre lo que estoy hablando suena demasiado ideal y bucólico. que no es viable o que aparenta estar bien pero en la propia realidad es algo completamente distinto. Quizás penséis que yo pretendo transgredir y ser una persona “guay” con inquietudes y esas cosas, que me creo distinta, que creo todo esto porque así resulto más conmovedora y excitante. Me da lo mismo, sinceramente. Y me da una rabia tremenda andar soportando comentarios absurdos de personas incongruentes. Raros somos todos, eso nos queda claro. Y generalmente me callo porque no me gusta andar discutiéndolo todo, pero hay ciertos momentos en los que ya no puedo callarme más. Y exploto.
A mi me gusta llamar las cosas por su nombre y en mi humilde opinión, considero que guiarnos por lo que opinen terceros antes que por nuestro propio criterio es una GRAN MIERDA. Y pensar que alguien es más importante que tú solo por sus bienes materiales o sus deshechos es una mierda MAS GRANDE todavía, si cabe.
Que asco.
bien, queridos demonios, después de pasar debajo de una escalera, de romper el espejo, de dormir con calcetines, de abrir el paraguas dentro de casa, de perseguir gatos negros, de derramar la sal por todas partes, de pisar la línea de las baldosas, de encender tres cigarrillos seguidos con la misma cerilla, de poner los zapatos encima de la mesa y de dejar las tijeras abiertas dentro del cajón, he visto que las cosas no van tan mal.
No podéis conmigo, no. Conmigo no. Ya lo habéis visto.
SOY INVENCIBLE.
1 de febrero de 2010
Utopías..

Dan ganas de romper, dan ganas de romper con todo...
Salir como Thelma&Louise una mañana en un viejo Thunderbird descapotable del 66, conducir hasta la costa oeste, huir de todo y de todos, pintarnos los labios de rojo mientras suena be my little baby de las ronettes, parar en bares de carretera y desayunarnos, luces de neón, sombreros de cow boy, convertirnos en forajidas, bailar bajo la lluvia, saltar sobre charcos de estrellas, dormir en un motel de carretera, atracar una gasolinera, estar jodidamente borrachas (de alcohol y de vida), que cuando aparentemente todo se derrumbe encontremos una salida, un desvio a la izquierda, atravesar desiertos, encontrar la magia, hacer lo que te plazca y como te plazca, no llevar reloj, prostituir tú corazón, levantarte con resaca y que la boca aún te sepa a gineba, de conversaciones trancedentes, de perderse por los bares, fabricar una coraza de polvos salvajes con olor imprimado en mi piel de cada casa, de cada cuerpo. Mujer gato. Hacer mella del paso del tiempo, con 800 recuerdos haciendo mella en mis ojos.. y hablar de miles de proyectos, aún teniendo la mirada más triste, pero sin perder nunca mis sueños. Para saber de amor, para aprenderlo, y haber bebido, y haber llenado ceniceros, y tener cicatrices de otros cuerpos.. Perder más en cualquier habitación, que todo lo que perderé en mi vida. Largas noches, revolcones. Cervezas vacías. Amaneceres compartidos, & madrugadas solitarias. Veces qedandome sin palabras, nudos en la garganta. Amores que de costumbre haría fugaces. Entonces, me acuerdo de aquellas palabras, "Las cosas deben estar todas en el lugar que les corresponde, incluidas las personas". Quizá, por mucho que empezáramos a pensar lo contrario, estuviéramos en el lugar equivocado, o inestable, o sencillamente ajeno. Quizá en algún momento nos viéramos obligados a recuperar nuestros hábitos y costumbres, aquellos de los que creíamos haber escapado. Pero yo estoy segura, que seguíria confiando en que era posible buscar otros nuevos, inventarnos otra vida & hundirnos tanto en ella que la anterior sólo nos asaltara en momentos de debilidad, aguijonazos progresivamente menos lacerantes, recaidas cada vez más suaves y espaciadas.
Imagínatelo, en una de esas noches memorables, de rara comunión, con la botella medio vacía, los ceniceros sucios, y después de agotado el tema de la vida. Enseñar un corazón, un corazón infiel, desnudo de cintura para abajo.Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo quien me tira del cuerpo a otros cuerpos. Yo persigo también el dulce amor. El tierno amor para dormir al lado y que alegre mi cama al despertarse. Para saber de amor, para aprenderle, haber estado solo es necesario.Y es necesario en cuatrocientas noches-con cuatrocientos cuerpos diferentes-haber hecho el amor. Que sus misterios, como dijo el poeta, son del alma, pero un cuerpo es el libro en que se leen. ¿Cuantas veces escucharás que el amor es una mierda?, dime ¿cuantas veces saldrá de tu boca? Lo que es una mierda son los efectos, las consecuencias de quererse mal, pero el amor en sí es lo mas maravilloso que puede pasarte en esta vida. Aceptar y asumir que con las personas querer no es poder, aceptar que los polos opuestos no se atraen, que más bien los iguales atraen a los iguales y a veces ni aún así. Aceptar que por querer no te van a querer a ti, que cada persona tiene su mundo y sus interacciones. Las armonías y desarmonías fluyen y lo que haces es acercarte o alejarte del eje. Aceptar que despertarte con un cuerpo al lado no significa eternidad, el amor no es un contrato, y las promesas efímeras. Las noches inconscientes. El tiempo a la contra. Saber que encaja perfectamente en tu nuca pero que no debes acostumbrarte. ¿Y como no se acostumbra una a eso? Aún así prefiero el dolor de los labios correctos cuando te faltan a ni siquiera haberlos encontrado. Aceptar que puedes estrellarte y que las cicatrices tardarán en curar y aprender que cada experiencia buena o mala te enriquecerá. Aceptar que no siempre un clavo saca otro clavo, aunque siempre habrá excepciones. Aceptar que todo fue " tan solo un casi" es mejor que no haberlo intentado nunca, ¿no crees?. Aceptar que amar era eso, que unas veces se gana y otras se pierde, pero lo importante es poder sentirlo. Yo voy de culo, cuesta abajo y sin frenos. Pero no cambio por nada del mundo esto. No lo cambio. Y que pase lo que tenga que pasar. Y como diría Quique " ya vendran noches más frías, ya vendrán y me tendré que acostumbrar" . Mientras tanto prefiero no pensar en ello. Ya vendrán...
Salir como Thelma&Louise una mañana en un viejo Thunderbird descapotable del 66, conducir hasta la costa oeste, huir de todo y de todos, pintarnos los labios de rojo mientras suena be my little baby de las ronettes, parar en bares de carretera y desayunarnos, luces de neón, sombreros de cow boy, convertirnos en forajidas, bailar bajo la lluvia, saltar sobre charcos de estrellas, dormir en un motel de carretera, atracar una gasolinera, estar jodidamente borrachas (de alcohol y de vida), que cuando aparentemente todo se derrumbe encontremos una salida, un desvio a la izquierda, atravesar desiertos, encontrar la magia, hacer lo que te plazca y como te plazca, no llevar reloj, prostituir tú corazón, levantarte con resaca y que la boca aún te sepa a gineba, de conversaciones trancedentes, de perderse por los bares, fabricar una coraza de polvos salvajes con olor imprimado en mi piel de cada casa, de cada cuerpo. Mujer gato. Hacer mella del paso del tiempo, con 800 recuerdos haciendo mella en mis ojos.. y hablar de miles de proyectos, aún teniendo la mirada más triste, pero sin perder nunca mis sueños. Para saber de amor, para aprenderlo, y haber bebido, y haber llenado ceniceros, y tener cicatrices de otros cuerpos.. Perder más en cualquier habitación, que todo lo que perderé en mi vida. Largas noches, revolcones. Cervezas vacías. Amaneceres compartidos, & madrugadas solitarias. Veces qedandome sin palabras, nudos en la garganta. Amores que de costumbre haría fugaces. Entonces, me acuerdo de aquellas palabras, "Las cosas deben estar todas en el lugar que les corresponde, incluidas las personas". Quizá, por mucho que empezáramos a pensar lo contrario, estuviéramos en el lugar equivocado, o inestable, o sencillamente ajeno. Quizá en algún momento nos viéramos obligados a recuperar nuestros hábitos y costumbres, aquellos de los que creíamos haber escapado. Pero yo estoy segura, que seguíria confiando en que era posible buscar otros nuevos, inventarnos otra vida & hundirnos tanto en ella que la anterior sólo nos asaltara en momentos de debilidad, aguijonazos progresivamente menos lacerantes, recaidas cada vez más suaves y espaciadas.
Imagínatelo, en una de esas noches memorables, de rara comunión, con la botella medio vacía, los ceniceros sucios, y después de agotado el tema de la vida. Enseñar un corazón, un corazón infiel, desnudo de cintura para abajo.Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo quien me tira del cuerpo a otros cuerpos. Yo persigo también el dulce amor. El tierno amor para dormir al lado y que alegre mi cama al despertarse. Para saber de amor, para aprenderle, haber estado solo es necesario.Y es necesario en cuatrocientas noches-con cuatrocientos cuerpos diferentes-haber hecho el amor. Que sus misterios, como dijo el poeta, son del alma, pero un cuerpo es el libro en que se leen. ¿Cuantas veces escucharás que el amor es una mierda?, dime ¿cuantas veces saldrá de tu boca? Lo que es una mierda son los efectos, las consecuencias de quererse mal, pero el amor en sí es lo mas maravilloso que puede pasarte en esta vida. Aceptar y asumir que con las personas querer no es poder, aceptar que los polos opuestos no se atraen, que más bien los iguales atraen a los iguales y a veces ni aún así. Aceptar que por querer no te van a querer a ti, que cada persona tiene su mundo y sus interacciones. Las armonías y desarmonías fluyen y lo que haces es acercarte o alejarte del eje. Aceptar que despertarte con un cuerpo al lado no significa eternidad, el amor no es un contrato, y las promesas efímeras. Las noches inconscientes. El tiempo a la contra. Saber que encaja perfectamente en tu nuca pero que no debes acostumbrarte. ¿Y como no se acostumbra una a eso? Aún así prefiero el dolor de los labios correctos cuando te faltan a ni siquiera haberlos encontrado. Aceptar que puedes estrellarte y que las cicatrices tardarán en curar y aprender que cada experiencia buena o mala te enriquecerá. Aceptar que no siempre un clavo saca otro clavo, aunque siempre habrá excepciones. Aceptar que todo fue " tan solo un casi" es mejor que no haberlo intentado nunca, ¿no crees?. Aceptar que amar era eso, que unas veces se gana y otras se pierde, pero lo importante es poder sentirlo. Yo voy de culo, cuesta abajo y sin frenos. Pero no cambio por nada del mundo esto. No lo cambio. Y que pase lo que tenga que pasar. Y como diría Quique " ya vendran noches más frías, ya vendrán y me tendré que acostumbrar" . Mientras tanto prefiero no pensar en ello. Ya vendrán...
Para todos los que dijeron que no sería posible el amor después del amor. Porque cómo dijo Charles Bukowski: "El amor es una forma de prejuicio. Amamos lo que necesitamos, amamos lo que nos hace sentirnos bien,amamos lo que nos es conveniente. ¿Cómo puedes decir que amas a una persona cuando hay diez mil personas en el mundo a las que amarías más si llegases a conocerlas? Pero nunca las conoceremos. Pero hay que tener en cuenta, de todos modos, que el amor sólo es consecuencia de un encuentro al azar. La mayoría de la gente le da demasiada importancia "
31 de enero de 2010
M de Magia.
Nunca he creído en el destino, pero sin embargo he creído pocas veces en la casualidad. Me paro un minuto a pensar y caigo en la tentación de crear en mi cabeza todas esas cosas que, si no hubiesen pasado, no habrían provocado que yo estuviese escribiéndote. Extraño, ¿no crees? Toda una cadena de sucesos que provocaron nuestra extraña "coincidencia" en el mismo lugar, aquella extraña noche donde todo era muy diferente. Si tu curiosidad hubiese sido menor, si yo hubiese perdido el tren, si ella hubiese estado mejor, si yo me hubiese resignado a un par de órdenes, si el tiempo nos hubiese dado la espalda, si te hubieses ido antes, y yo hubiese llegado después...Pero, qué más da. No hay que buscarle una explicación racional a la magia, ni a lo fantástico, y mucho menos al amor.
Magia es esperar a que vuelvas, reír sin oírte, sentir que respiramos el mismo aire, dedicarte una canción que aún no se ha escrito, soñar despierta que estás soñando conmigo, volverme loca si no te encuentro en cada rincón. Magia es ver cómo te alejas, pero vuelves al momento, sentir cómo me miras desde lejos, pero te siento tan cerca.
Magia no es más que tú, cuando mueves tan rápido las manos que no percibo cómo rozas la superficie de mi estúpido corazón.
Magia es verte sonreír, recordarte, olvidarte, tener por seguro que algo es para siempre, dudar de si el infinito existe...
Pero, al final, magia...
Magia es esperar a que vuelvas, reír sin oírte, sentir que respiramos el mismo aire, dedicarte una canción que aún no se ha escrito, soñar despierta que estás soñando conmigo, volverme loca si no te encuentro en cada rincón. Magia es ver cómo te alejas, pero vuelves al momento, sentir cómo me miras desde lejos, pero te siento tan cerca.
Magia no es más que tú, cuando mueves tan rápido las manos que no percibo cómo rozas la superficie de mi estúpido corazón.
Magia es verte sonreír, recordarte, olvidarte, tener por seguro que algo es para siempre, dudar de si el infinito existe...
Pero, al final, magia...
8 de enero de 2010
It is clear?
No entiendo de grandes preocupaciones, atascos de tres horas o compras de última hora. No se me da bien disimular y no puedo mirar más de cuatro segundos a los ojos. No sé lo que es morir de amor, pero menos sé de física cuántica. No suelo arrepentirme de lo que digo, menos de lo que hago. "Vergüenza" o "timidez" son palabras que desconozco. No entiendo porqué todas las películas americanas tienen el mismo final. Creo en la magia y en que todo el mundo miente. Tengo un pánico horrible a la oscuridad, pero mi parte favorita del día es la noche. Creo en sentimientos más allá del tiempo y la distancia, por mucho que mi vida quiera demostrarme lo contrario. No se me da bien la tecnología, ni la física, ni decir te quiero, encima guardo secretos en una cajita de madera porque tengo memoria de pez. A veces desaparezco ,sin más, pero siempre vuelvo. Quizá sonrío demasiado o será que soy incapaz de estar seria. Soy de las que perdonan, de las que perdonan y olvidan. Odio la palabra adiós desde hace años y también se me da fatal estar triste.
Soy yo, y no voy a cambiar. It is clear?
Soy yo, y no voy a cambiar. It is clear?
4 de enero de 2010
AÑO NUEVO, VIDA NUEVA.
Si, eso dicen... y yo estoy dispuesta a ponerlo en práctica desde esta misma noche, eso si, sin planificaciones.
Todo este año ha estado lleno de planes, planes preparados con meses de antelación que, por supuesto, no han salido como se planearon; planes de semana en semana, con cambios repentinos el día de antes; y planes de un día para otro que se han cancelado horas antes.
(De acuerdo, también ha habido planes que han salido bien, pero hacedme caso, solo una mínima parte... )
No sé si os habrá pasado, pero a mi por lo menos, casi todo lo bueno me ha ocurrido cuando menos lo esperaba. Llamemoslo destino, casualidad... pero el caso es que las cosas pasan en el mejor momento posible, aunque no queramos verlo.
Por eso, pienso invertir los próximos 365 días en "noplanes", miradas fortuitas en un autobús, encuentros repentinos, canciones (muchas canciones) en modo aleatorio, horas al teléfono sin mirar el reloj, amaneceres en la azotea de mi casa (que acaben en atardeceres), noches enteras de fiesta improvisada, desayunos con sorpresa, horas y horas de playa y sol en un lugar remoto, caricias inesperadas, besos robados, fotos que pongan la piel de gallina, viajes nunca vistos, libros que jamás leería y muchos muchos te quieros (espontáneos).
Todo este año ha estado lleno de planes, planes preparados con meses de antelación que, por supuesto, no han salido como se planearon; planes de semana en semana, con cambios repentinos el día de antes; y planes de un día para otro que se han cancelado horas antes.
(De acuerdo, también ha habido planes que han salido bien, pero hacedme caso, solo una mínima parte... )
No sé si os habrá pasado, pero a mi por lo menos, casi todo lo bueno me ha ocurrido cuando menos lo esperaba. Llamemoslo destino, casualidad... pero el caso es que las cosas pasan en el mejor momento posible, aunque no queramos verlo.
Por eso, pienso invertir los próximos 365 días en "noplanes", miradas fortuitas en un autobús, encuentros repentinos, canciones (muchas canciones) en modo aleatorio, horas al teléfono sin mirar el reloj, amaneceres en la azotea de mi casa (que acaben en atardeceres), noches enteras de fiesta improvisada, desayunos con sorpresa, horas y horas de playa y sol en un lugar remoto, caricias inesperadas, besos robados, fotos que pongan la piel de gallina, viajes nunca vistos, libros que jamás leería y muchos muchos te quieros (espontáneos).
.. FELIZ 2O1O :)!
28 de diciembre de 2009
CARTA I. 2009 Se va..
Mi pregunta fue clara, concisa, de un si, un no, una mínima explicación. Pero lo poco que obtuve como respuesta fue un suspiro, una mirada que lo poco que me otorgaba era el peor de mis temores. Te irías, esa era la respuesta del silencio que me estabas regalando. Entendí eso de “quien calla otorga”. Sentí que debía suplicarte que te quedases a mi lado, pero el único odio que pude llegar a sentir hacia ti salió desde lo más profundo de mi ser, para llegar al exterior, en forma de lágrima.
Recuerdo tu gesto, junto a tu sonrisa leve, tu mano agarrándome fuerte y prometiendo volver. No te creí, para qué engañarnos. Sabía por experiencia que mentías, que me habías mentido mil veces, y que ahora no ibas a cambiar. Pero, aún sabiendo que me mentías, te abracé, con todas las fuerzas que me quedaban. Susurraste eso de “no te preocupes, esto no es el final”. Seguía sin creerte, pero hice el esfuerzo y tragué las pocas palabras que podía decirte.
Volviste a susurrar, pero esta vez algo que me hizo apartarme de ti. Escuché un “te echaré de menos”, tan triste que me rozó la superficie del corazón, ese músculo que bombea más y más rápido mientras te escribo esta carta.
Te miré a los ojos, tan directamente que llegué a creer que nunca podría salir de allí. Abriste la boca para decir algo, y aunque nunca sabré qué, no me arrepiento de haberte creído, de haber creído que decías la verdad.
Ante mí se disponían miles de formas para responder, de reaccionar… pero ninguna me parecía adecuada para explicarte, con un par de frases, un par de gestos, que no quería verte marchar, que no me era suficiente un “te echaré de menos”, que no me eran suficiente siete horas de teléfono, ni cincuenta cartas, ni infinitos mensajes. Que lo único que necesitaba eras tú, tú, tú, tú…
Recuerdo tu gesto, junto a tu sonrisa leve, tu mano agarrándome fuerte y prometiendo volver. No te creí, para qué engañarnos. Sabía por experiencia que mentías, que me habías mentido mil veces, y que ahora no ibas a cambiar. Pero, aún sabiendo que me mentías, te abracé, con todas las fuerzas que me quedaban. Susurraste eso de “no te preocupes, esto no es el final”. Seguía sin creerte, pero hice el esfuerzo y tragué las pocas palabras que podía decirte.
Volviste a susurrar, pero esta vez algo que me hizo apartarme de ti. Escuché un “te echaré de menos”, tan triste que me rozó la superficie del corazón, ese músculo que bombea más y más rápido mientras te escribo esta carta.
Te miré a los ojos, tan directamente que llegué a creer que nunca podría salir de allí. Abriste la boca para decir algo, y aunque nunca sabré qué, no me arrepiento de haberte creído, de haber creído que decías la verdad.
Ante mí se disponían miles de formas para responder, de reaccionar… pero ninguna me parecía adecuada para explicarte, con un par de frases, un par de gestos, que no quería verte marchar, que no me era suficiente un “te echaré de menos”, que no me eran suficiente siete horas de teléfono, ni cincuenta cartas, ni infinitos mensajes. Que lo único que necesitaba eras tú, tú, tú, tú…
Especial”. Ése fue el adjetivo que utilicé un día para hablar de ti.
La verdad, algo bastante complejo. Ese “algo especial” se basa en la manera en la que no me miras, cuando me llamas loca, cuando estás a mi lado y soy la única persona en el mundo, o cuando te vas y odio haberme cruzado contigo; cuando pasas a mi lado sin rozarme, cuando me hablas; se basa en la estúpida forma en la que estoy pendiente de ti cuando no te das cuenta.
“Especial” es simplemente darle un nombre a esa sensación a la que no estoy acostumbrada, por simplificar las cosas cuando me quedo sin palabras. No es malo, ni bueno, ni es la primera vez, igual que no será la última. Llegaste a ser el peor de mis errores a la vez que mi mejor acierto, y por un momento me sentí tan dependiente de tu presencia que no me consideré persona. Huía de ti, aunque siempre te buscaba de reojo, por si acaso estabas en alguna parte. Ser especial está relacionado con todo, con nada, contigo y con el resto del mundo, que compite sin saberlo por quitarte ese extraño lugar.
Quien negó que un te quiero es para siempre tal vez no aprendió a soñar.

Sonrie pequeña sonrisa de AMELIE..
La verdad, algo bastante complejo. Ese “algo especial” se basa en la manera en la que no me miras, cuando me llamas loca, cuando estás a mi lado y soy la única persona en el mundo, o cuando te vas y odio haberme cruzado contigo; cuando pasas a mi lado sin rozarme, cuando me hablas; se basa en la estúpida forma en la que estoy pendiente de ti cuando no te das cuenta.
“Especial” es simplemente darle un nombre a esa sensación a la que no estoy acostumbrada, por simplificar las cosas cuando me quedo sin palabras. No es malo, ni bueno, ni es la primera vez, igual que no será la última. Llegaste a ser el peor de mis errores a la vez que mi mejor acierto, y por un momento me sentí tan dependiente de tu presencia que no me consideré persona. Huía de ti, aunque siempre te buscaba de reojo, por si acaso estabas en alguna parte. Ser especial está relacionado con todo, con nada, contigo y con el resto del mundo, que compite sin saberlo por quitarte ese extraño lugar.
Quien negó que un te quiero es para siempre tal vez no aprendió a soñar.

Sonrie pequeña sonrisa de AMELIE..
22 de diciembre de 2009
••• Confusión

La inocencia no muere, a la inocencia la matan. La pisotean, la despedazan. La tratan tan mal que se termina marchando. ¿Donde? No lo sé. Sólo sé que aunque diga que estoy mejor sin ella, que sino luego termino más dañada, a veces... la echo de menos.Es bonito saber que si miras a los ojos de un niño, aun está ahí, brillando llena de vida. Pero es triste saber, que algún día, también se marchará malherida. Tú me miras avergonzado después de lo que me hiciste, y yo no intento calmar esa verguenza, la mereces. Pero es tan gratificante saber que ya no te quiero nada. Es tan gratificante saber que nunca más derramaré una lágrima por ti. Llegado un momento no sabía si lloraba porque te ibas o porque sabía que ibas a volver.Por lo que he podido ver de ti... eres de los que se calla cosas que en verdad desearía soltar. Eres de los que, quizá, en algún momento evita una mirada en el momento en el que más hay que retenerla. He llegado a la conclusión de que es imposible borrarte. Porque aunque a veces lo niegue, sí que he estado enamorada y ha sido de ti. Y aunque me hayas terminado lastimando, no me arrepiento. Me enamoré de la persona más increible de todas. Lo que él me hizo sentir, está marcado en mí como si me hubieran marcado la piel con acero ardiendo. Lo llevaré de por vida en mi corazón. En días como hoy me pregunto si hago lo correcto, si no estaré precipitando las cosas. No estaba segura de haberte olvidado y de pronto aparece él, caido del cielo con su mirada angelical. No quiero cometer errores, no quiero lanzarme para luego arrepentirme y causarle daño a él también. A veces pienso que debería haber esperado más, pero otras me harto de mí misma y me digo que soy estúpida por complicar tanto las cosas... por qué acaso no puedo lanzarme al vacio sin preguntarme si llevo el paracaidas? Sí, hacer todo sin pensar en las posibles consecuencias, dejarme guiar por mis corazón y no cuestionarme más. ¿Tan dificil es? No sé realmente que espera él de mí. No sé si lo que quiere es que luche por él, que lo enamore perdidamente y que consiga que estemos juntos. No sé si lo que quiere es que me conforme con el poco amor que a él le sobra y que si le agobio, poner fácil solución. Es como si tuviera todo un recorrido que hacer y me encontrara en la salida, con los brazos juntos y mirando para ambos lados. Pero no tengo a nadie que me diga qué hacer, porque esa es mi decisión... y me da miedo avanzar.
Debo sentirme culpable?- me dices
No, no es un deber, ¿sabes? Ni siquiera es un querer. Uno se siente culpable cuando hace algo mal y ello puede implicar lastimar a alguien. Pero no te sentirás culpable si no te importa nada ese alguien...
Sé que no me siento culpable. Pero ojalá lo hiciera...
Sé que no me siento culpable. Pero ojalá lo hiciera...
Y mientras más pasban las horas más miedo me entraba y más pensaba... ¿qué hago? Estoy esperando a alguien que nunca tuve ni nunca tendré. Estoy luchando por ser tu maldito juguete. Es patético. Es lo más estúpido que hice en mi vida. La mayor locura sin sentido.
¿Pero y qué me importa? Yo solo quiero verte como ayer, rozar tus labios, sentirme pequeña ante tu mirada. Y no voy a dejar que te vayas de mi vida tan fácil... porque, simplemente, no puedo.
¿Pero y qué me importa? Yo solo quiero verte como ayer, rozar tus labios, sentirme pequeña ante tu mirada. Y no voy a dejar que te vayas de mi vida tan fácil... porque, simplemente, no puedo.
15 de diciembre de 2009
EGO.
No actuamos según convenga, no actuamos por amor propio ni por amor hacia los demás. No tenemos en cuenta los sentimientos de casi nadie, y los nuestros muchas veces se quedan cortos. No tenemos compasión, y nos gusta jugar. No entendemos cuando la gente llora por despesperación, y nos creemos las únicas capaces de sentir. No nos creemos que el olvido sea tan difícil para ellos como para nosotras, ni que sus lamentos sean igual de arrogantes que los nuestros. Llevamos al límite nuestras capacidades como artistas, nos gusta mentir y pasar el rato. Las cosas nuevas y atípicas. La gente sencilla nos aburre y siempre esperamos algo nuevo. Somos capaces de dejarles por los suelos y no sentir remordimiento alguno. Nos aburrimos cuando escuchamos problemas de gente simple y estúpida, y nos gusta mencionar y exagerar los nuestros. Somos superficiales y el cuerpo humano nos atrae más que nada. La anatomía de la mujer es obvia y claramente más excitante que la del hombre, y nos gusta mirarnos al espejo y saberlo. Nos enamoramos de hombres de la mañana a la noche y les hacemos pedazos mientras nos fijamos en como caen. Así nos inspiramos, lo escribimos y vamos a por otra historia que contar. Somos gente aparentemente mucho más sentimentales que los demás, y sin embargo la realidad es que carecemos de sentimiento alguno, ya que aplastamos todos los que tenemos. Nos gusta jugar con nuestras propias emociones. Es que nos encanta jugar. Nos aburren los polvos repetidos y no tenemos sexo con gente típica de la calle. Somos fáciles pero solo nos gusta serlo con quien queremos. Nos encanta ver como excitamos a alguien actuando, y ver como sonríe cuando piensa que es el mejor hombre que ha pasado por tu vida. Es importante que se enamoren de nosotras y que nos traten de forma en la cual sepamos que somos diferentes y superiores a las demás. Que, obviamente, sabemos que lo somos. Nos maquillamos y nos arreglamos para parecer más bellas a la vista del mundo, porque nos gusta que nos señalen con el dedo y hagan comentarios. Nos gusta vestirnos de niñas y aparentar lo que no somos. Inspiramos confianza al decir que no somos perfectas y que lo sabemos, creen que es una simple excusa como la de todas. Lo decimos porque sabemos la verdad y sin nuestra capacidad de transmitir emoción no seríamos más que esas mujeres que andan por la calle pretendiendo que se fijen en ellas sabiendo que no lo conseguiran.Qué estupido.
Y sabiendo todo esto, aun tenemos la esperanza de cambiar y encontrar la pasividad, alegría y monotonía de la felicidad junto a alguien.
-¿Sabes que es lo que más me apetece ahora?
-No, ¿el qué?
-Irme a dormir contigo.
"Y mirarte a la cara cuando me despierte, saber que has estado ahí toda la noche, con tu brazo sobre mi cintura. Con tu aliento en mi espalda. Conmigo, contigo. Abrir los ojos sin verte, sentirte. Dormirme con ganas, despertarme y darme la vuelta, y mirarte. Verte dormir. Saber que estás ahí. Sin despertarte, sin que veas que te observo. Y si no fuera por tí, y si no fuera por mí. Escaparnos del suelo, escaparnos de todo. Y que amanezca de día. Que mañana fuera igual. Volvernos a dormir, volver a acostarnos. Que el mundo acabe al borde de la cama. No hablar de más problemas, no volver a pensar en nada más. Siempre de tu mano. Siempre de mi mano. En una burbuja de acero, imposible de estallar. Irme a dormir contigo."
10 de diciembre de 2009
un 8.
Voy a pedirte un favor, o, mejor dicho, voy a pedirte el favor. Tú eras la única persona que sabía dónde guarba mi caja, mi caja de los recuerdos. Tú sabías que la vacié de ti, porque ocupabas demasiado espacio, y no podía estar eternamente ahí, porque llegan personas a las que me encantaría hacerles un hueco, y porque duele tenerte siempre ahí, cuando realmente no quería hacerlo. Me echaste, si. Me echaste porque te convenía. Saqué todo de la caja, quité todo lo que venía de tu recuerdo... Eliminé toda prueba para que, cuando volviese a abrir la cajita, tú ya no estuvieses allí.Yo saqué todo, te repito. No quedaba nada de ti en esta estúpida caja de color madera, que ni siquiera es profunda, ¡ni siquiera llega a medir 20 centímetros! Pero entonces, ¿cómo no vi el recuerdo que más quería olvidar? ¿Cómo?Si estaba ahí, junto a todos los demás... ¡Y voy, y olvido sacar que te quiero!Pero tú eres la única persona que sabía dónde guardaba mi caja... Así que, sólo quiero pedirte un favor:No vuelvas a entrar en silencio mientras duermo, para recordarme que todavía no he sido capaz de olvidarte. No lo hagas, porque no me costará nada volver a sacarte, no me costará n a d a. He hecho todo lo que debía: borré tus mensajes, dejé de buscarte, olvidé que te quería, ignoré las canciones que te dedicaba, extravié tu recuerdo, perdí la paciencia para esperarte, maldije 24 veces haberte conocido, aborrecí dedicarte acordes que nunca escucharías, odié tu nombre, tu olor, tu forma de sonreír, tus manos, tu manera de llamarme, tus ojos, tu estúpida manía de enfadarte si no te hago caso...Lo hice todo para dejar de suspirar por ti.......
Todo, menos dejar de escribir que aún no te he olvidado
Todo, menos dejar de escribir que aún no te he olvidado
18 de noviembre de 2009

Necesito autoconvencerme de que no fuiste una pieza clave en mi pasado noviembre, ni en mi abril, de que no exististe en mi agosto, ni en mi octubre, de que no has sido nada este noviembre tampoco. Necesito aceptar que después de varias semanas, el teléfono no va a sonar. Necesito entender que para esto, ya no existe el verbo esperar. Pero sobre todo, necesito salir de aquí. Necesito que no exista la ciudad llena de obras, ni los trayectos interminables en bus, ni los sudokus en el banco de la biblioteca haciendo tiempo, ni los saludos de siempre a las mismas caras de siempre en las mente, en realidad no sé si quiero estar conmigo o quiero compartir sólo mis suspiros contigo.No sabría decir cúal es el balance de este año, casi he sentido las mismas veces que me moría por dentro como que iba a estallar de felicidad. Soy así, de extremos. Tampoco creo que sea el peor que he vivido hasta ahora, aún teniendo en cuenta que todo está en carne viva todavía y necesito asentar lo bueno y digerir lo malo pero sí puedo decir que he seguido creciendo. Parece una sorpresa, como si no fuese posible aprender más después del que abandoné el noviembre pasado y dejando a un lado la arrogancia. He vuelto a aprender incluso lo que ya había aprendido el año anterior y el otro e incluso lo que hasta entonces no había imaginado que me adentraría. Creo que si hay una palabra que describa este año sería la palabra Sorpresa, sí, esa es, es la definición perfecta para bien y para mal. Ahora tengo el corazón un poco más duro pero, no hay de qué preocuparse, sigue igual de grande. Ese dolor tan asfixiante por algún motivo me abrió los ojos. Sin darme cuenta comprendí que no odiaba mi vida, mi família, mi ser, cualquier cosa que me hiciera daño, tú, las noches, morirme despacito por dentro, las canciones... Odiaba otra cosa: Nada iba a cambiar, no podía esperar nada nuevo. Así que simplemente cogía aire y me decía para mis adentros "Se puede vivir sin luz".En ese mundo oscuro donde vivía asaltaban cosas horribles, cosas sorprendentemente horribles, y algunas veces cosas maravillosas... y ya no puedo confiar en nada. Jamás fue la morfina lo que calmó el dolor. Se puede seguir sin luz. Hay quién piensa que he perdido, incluso algunos se atreven a decir que estoy perdida, que estoy extinguiéndome mientras rien minuciosamente. A mi me hace mucha gracia sus palabras... porque la verdad es que nunca me había sentido tan ganadora como hasta ahora (bueno, miento, una vez me superé pero eso es otra historia). El caso es que me pregunto... Sí un país masacrea a otro, ¿los cercanos a las víctimas deben dar gracias a los culpables por lo que el dolor que les han provocado ha conseguido enseñarles? ¿Por lo que han ganado de todo eso? Aunque es una pregunta retórica tengo que decir que sé que no es así. Pobres los arrogantes que creen lo contrario. quedan en tu iris... aunque me duelas tanto... que no quiera volverte a ver. Siento como si se hubiese parado el tiempo cuando te pensaba, como si todo se hubiera detenido por un momento y hubiese dejado de sentir hasta que volviera a ponerse el mundo en marcha y tú te has quedado inmortalizado y permanente en mi mente. Esperaba algún reproche frente a mi indiferencia pero creo que prefiero seguir siendo invisible ante ojos de iceberg. No niego que me gustaría calentarte la cara a bofetadas aunque he aprendido que las trampas no sirven para ganar, lo que pesa, a fin de cuentas, es la honestidad y tú de verdad no tienes nada así que no es mi estilo entrar en tu juego y convertirme en media verdad. Que no, que la verdad no está sobrevalorada, que ya te darás cuenta que regalándote no llegarás a ningún lado, que ahora te da igual no moverte pero luego no querrás dejar de girar y girar y no tendrás a nadie con quién hacerlo. No te preocupes porque después de algunos suspensos yo ya sé respirar. Tal vez Sekisan, perfume con olor a frambuesa y una guitarra que chapurrear sea la simple solución. Llevo días de apogeo y creo que voy a quedarme así un tiempo más. Mira si te quiero poco, que contra todo karma, sigues siendo para mí lo mejor que me ha pasado en este año interminable que está a punto de terminar. La cuestión es respirar, que no creas que no me cuesta (sin ti). El caso es que me he esforzado pero, también tengo corazón, negro, pero ahí está, palpitando y resientiéndose, no, perdón, ahora está más rojo que nunca, sí, sí, como ése de la película que no recuerdo el nombre pero todos adoran. Está rojo a pesar de ti. No soy ése tipo de personas que se rindan sin más; resbalo, ¡claro que resbalo! pero mala hierba nunca muere. Tengo el corazón rojo, supongo que eso es un final feliz. Es un adiós temporal, esto está más muerto que vivo, como la dueña. A veces va bien esconderse, nunca fuí tan valiente como pensaban.Voy a hacer las cosas bien por una vez y empezaré por el principio: La persona más sonriente y soñadora me había capturado, robándome el corazón, y en lo más profundo de mi ser, supe que siempre había sido suya. ¿Quién era yo para cuestionar un amor que cabalgaba en cada rincón y rugía como las olas del mar? Así era entonces, y así es ahora. Recuerdo que al día siguiente de descubrirlo estaba asustada, como nunca en mi vida, porque temía enamorarme por siempre y nunca tenerte. Cuando bajé el pie derecho de la cama, temblaba, cogí el teléfono para susurrarte buenos días en forma de 'te quiero', tú sonreiste tras el auricular ahuyentando todos mis temores. Tu suspiro tras la sonrisa fue lo único que se escuchó y nunca volviste a sacar el tema. Ni una sola vez en el tiempo que hemos compartido. Tampoco protestabas cuando, en los meses siguientes, encontré un corazón que me daba lo que tú no podías, pero si regresaba con lágrimas en los ojos, siempre sabías cuándo debías quedarte y cuándo dejarme sola. Más adelante, cuando dejé de engañarme y supe que no me servía otro corazón que no fuese el tuyo y volví a mirarte a los ojos, comprendí que había tomado la decisión correcta acabando con algo en lo que nunca había creído. Desde entonces, no me he arrepentido ni una sola vez de desviarme del camino para reencontrate. Sé que me tomaste por una niña cuando te confesé que te quería y que volverás a pensarlo cuando lo leas ahora pero agradezco que no te hayas ido. Y aunque nunca respondía a mis silencios, creo que ya es hora de que sepas la verdad a pesar de que siento miedo que después de mis vocablos todo acabe muy pronto: Te quiero. Te quiero por muchas razones, pero sobre todo por tus pasiones, que siempre han sido las cosas más maravillosas de la vida. El amor, los sueños, el placer, la vida, la risa.... Y me alegro de que me hayas enseñado a ver como tú ves, porque sin lugar a dudas enriquece mis días. No puedo negarte que me encantaría robarte el amor, aunque haya vuelto a llegar tarde; resulta que soy de las que piensa que no hay que rendirse por lo que uno quiere. No sabría decir qué faceta de ti me gusta más. Te adoro y te odio a veces, pero tienes algo, algo maravilloso y poderoso. Me has eclipsado, me has eclipsado hasta tal punto que no encuentro palabras para definir cuanto te quiero. Hace ya mucho tiempo. A veces duele quererte pero he dejado de reprimírmelo porque desde que te conocí has dado sentido a mi vida. Sí, típico tópico pero así es literalmente.
Llevas tanto tiempo en mi vida, que no recuerdo nada más.
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