17 de agosto de 2009


No importa que se nos congelen las manos, que se cristalice la piel como un veneno que ha avanzado demasiado lejos. Yo también te pienso al despertar, aunque tu imagen se desvanezca entre las sábanas que se enfrían. Esta fábula nos ha hecho invisibles. No sabes que te nombro mientras camino, no me oyes, aunque te llevo unido al paladar. No me conformo con vivir así. Imagino que me encuentras y esta herida desaparece, que algo vuelve a poner mis pies sobre el asfalto. Me niego al anonimato, pero ya no quiero existir a solas. Necesito de ti, desespero por hallarte una tarde de frío. Tienen que congelarse nuestros huesos, yo puedo hacer crujir las hojas con mis pasos. Sólo deseo que me sigas sin mediar explicaciones, apenas revelarte con tus ojos. Aunque no. Nunca se me han cumplido los sueños. Temo encontrarte y que no me reconozcas. He pasado años creyendo que no existes, ignorando tu nombre, cerrándote los espacios. Pero alguien me ha hablado de ti. Nunca he creído en cuentos, el papel de princesa no me queda bien. Apenas una bruja con su escoba. Bastó un murmullo para anudarte ciego a mi garganta. Ahora todas las cosas del mundo me hablan de ti. La otra noche te soñé, tu aroma era suave y tenías un lunar cerca del cuello. No pude ver tu rostro. Tus brazos me sostenían fuerte, se me llenaban los huesos de espuma. Luego desperté y hacía frío. Mi cuerpo permaneció quieto entre las sábanas. Entonces se me hizo imposible regresar. Como un presentimiento breve, invertiste el sentido de mi vida. Ya no camino como antes, dudo en las esquinas, retrocedo los pasos. A veces también tiemblo. Te pareces a otros que finalmente son distintos. Primero fueron días, después semanas. Podía pasarme horas en un mismo lugar, hasta que caí en la cuenta de que no podía ser cualquiera. Me he quedado quieta sobre este puente del Pier, decidida a quemarte los ojos si apareces. Tarde o temprano pasarás por aquí; se trata de un lugar estratégico. Como un viceversa que no sabe de atajos; ni tú ni yo estaremos libres. Enciendo un cigarrillo y empiezo a observar. La ciudad se ve distinta desde aquí. Las personas pasan rápido y no hablan. Atardece, se encienden las luces de los coches. Hay una mancha sobre el mar, no creo que exista otro igual en el mundo. Cuando aparezcas, me gustaría preguntarte si piensas lo mismo. Algunos turistas toman fotografías, no entiendo lo que dicen. El viento desordena mi pelo, guardo mis manos en los bolsillos. Recito un verso de memoria"... sin embargo te advierto que estamos cosidos a la misma estrella...".De pronto, alguien toca mi espalda, pero yo no me atrevo a mirar.

4 de agosto de 2009


¿Qué sientes?
No te preocupes. Mucha gente piensa como tú. Mucha gente siente como tú. No estás solo. Incluso si quieres. Cierra los ojos y piensa en tu vida. ¿Te gusta? ¿Eres feliz? ¿Te sientes mal? ¿Qué sientes? ¿Qué piensas? Cierra los ojos. Respóndete. Sólo puedes responderte tú mismo. El resto es nada, nada de nada, no importa. El resto es una estafa, es un estúpido juego o quizás una broma. Cierra los ojos. ¿Qué sientes?

Se escapan las palabras a mi entendimiento y las sonrisas se vuelven amargas, ya no hay sueños tras el espejo... ni aquella luz en tu mirada. Llega la noche, al fin terminó el día. Canta un reloj insoportable, tic-tac tic-tac... Pierdo la mirada tras los cristales de mi ventana, donde la luna se esconde bajo un cielo gris de Agosto. Una noche más sin estrellas, otro día sin un ''te quiero'' cara a cara que yo sienta realmente... Podría reír o tal vez llorar... pero se me escapan los motivos. Y me pierdo como cada noche entre las sábanas, con un ojo medio abierto por si la ilusión quisiera regresar. Duerme el mundo... Llora el cielo... tic-tac tic-tac...

29 de junio de 2009

. Búscame, como antes hacías. Encuéntrame y déjame preguntarte, con los ojos hinchados de extrañarte de una manera tan irracional, si no me quieres. Si nunca me has deseado como si te fuera la vida en ello. Si al mirarme no sentías a tu alma volcarse en el infinito de un color, empaparse de la dulzura del no poder apartar los ojos de mí, erizarse al sentirse unida a la mía. Déjame preguntarte si no te refugiaste en mi aliento aquel día y si no te estremeciste cada vez que mis roces elegían tu cuerpo. Si nunca has querido levantar el rostro y mirarme de frente, emergiendo ante lo soñado, borrando mi boca al acariciarla tantas veces como tu temblor te lo permitiría, combatir mis ganas con las tuyas, regalarme tus manos y tu azul y borrar la herida que causó el silencio. Contéstame, y dime por fin que eres real, que eres un sueño con fundamento, que podré tocarte sin miedo a que te evapores. Que no tendré que temer cuando abra los ojos. Que te encontraré a mi lado.

20 de junio de 2009


Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»). Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón. Y porque ahora? Por qué? ¿Por qué me haces esto? ¿Esque no entiendes lo que duele, hasta qué punto me haces daño? No, tu no entiendes lo que significa esa palabra. Te gusta confundirme, pero ¿por qué? ¿por qué lo haces? Solo quiero que me respondas, esque no ves que por mucho daño que me hagas yo voy a seguir queriéndote como una puta gilipollas?, que por mucho que quiera odiarte mi corazón necesita abrazarte? Esque no entiendes que te necesito? Que te necesito para respirar, que necesito a cada poro de tu piel para sentirme viva y que me muero si tus ojso dejan de ser mis ojos? No seas tan cobarde y admite de una puta vez lo que sientes, porque sé que sientes algo por mí, algo grande, pero eres un imbécil que preferiría morirse antes de aceptarlo, antes de admitir que soy la razón por la que te levantas todas las mañanas, pero también la razón por la que no te quieres despertar. No me hagas más daño joder, y no te lo hagas a tí, ¿por qué tienes esa manía de hacer difícil lo fácil? Nunca lograré entenderlo..




Recórreme el alma, bébete mi cuerpo, erízame la piel con tus besos, respírame al oído y folláme hasta que se agote el último gemido de mi corazón.

10 de junio de 2009




Me gustaría hablarte de él, desde la abrumadora distancia que nos separa y desde la complicidad cotidiana que nos une. Como si este aire nocturno & fresco no me trajera su aroma, como si no dijera su nombre en cada verso, casi sin despegar los labios, como si no me acompañara siempre su voz, como si la ternura no estuviera siempre vestida con su ropa. Me gustaría decirte cómo le extraño & cómo cierro los ojos y disfruto (lo dice una canción), echándole de menos…. Las palabras que escribimos se me enredan en los ojos y en la piel, va llenando el cajón de los recuerdos y me tiembla en la boca la sonrisa. Quisiera contarte, cómo es cuando brilla su mirada y se refleja en los hilos de mi blusa, cuánto dice, cuánto calla. Y hasta, a veces, cuánto calla lo que quisiera decir y no se lo permite la imagen del espejo. Junio se adormece, vuelan las preguntas, huyen las respuestas y sigue este sueño, dormido y despierto, revoloteando entre mis versos. Quisiera decirte cómo es cuando tiembla y dice mi nombre, con todas las letras, y suena a piropo, y sabe a café, y sonríe y brilla, sólo para mí, porque nadie sabe, porque nadie entiende este mundo nuestro hecho con besos de papel y miedos pequeños que se enredan en las piernas y sonrisas que quisieran ser abrazos. Quisiera contarte, desde esta ventana, a la que se asoma sin verme los ojos, cómo es primavera si él está a mi lado, cómo me descubro siguiendo sus pasos, cómo soy la cómplice de esta luz que alegra los días, los meses, los cajones, las palabras que nos regalamos, y escondemos, y rompemos… Quisiera decirte cómo es de bonito sentirme a su lado y escuchar su voz, cercana y amiga, saberme esperada, saberme querida, aún en la distancia de años y años sin saber que estaba, sin saber quien era… Mirar el reloj, escuchar atenta sus pasos serenos, mirar la sonrisa, retenerla acaso y detener el tiempo. Luego, recordarla en silencio, ya de madrugada, y convertirla en versos… Quisiera decirte cómo le echo de menos, cómo no se aparta de mi pensamiento y se queda quieto, enredado en mis párpados, en ese momento, de creer en las hadas, entre la vigilia y el sueño. Te podría hablar, si no fuera un secreto, de sus manos tibias que sólo rocé un momento, y de todo el miedo, como un muro de piedra que obliga al silencio. Pero la memoria no calla, recuerda, como yo recuerdo todas las palabras…, las leo y releo, temblando y sonriendo, tarareo canciones que, a través del tiempo, nos dibujan y dibujan este clandestino y sin embargo inocente sentimiento. Ese miedo que nos deja sin aliento, que nos calla y nos detiene, que nos aleja a veces, que nos une sin remedio, que nos persigue y nos muerde… Quisiera contarte cómo es ese miedo, pero se me escapa, porque él lo custodia, vigila y protege, no lo deja fuera, lo esconde, lo aleja…, y en un arrebato de luz en sus ojos, cuando nadie mira, yo leo en sus labios que me dice «guapa», y tiemblo, y sonrío, y digo su nombre, todo con mayúsculas, sin punto al final, sonando a «te quiero». Quisiera contarte, desde esta ventana, el olor a limpio de su cortesía cuando empuja puertas y paso delante, cuando, en un susurro, le siento mirarme, le dejo instalarse en un rincón antiguo que tiene mi alma y que sólo es mío, y que ahora es nuestro… Me veo en sus ojos como en un espejo, y no soy la misma que tú conocías, me siento tan niña, tan joven, tan embelesada, tan llena de vida… Quisiera decirte qué es esto y no puedo… Como en un susurro, tan cerca y tan lejos, escucho su voz…, «mi niña».

5 de junio de 2009


No sé si decir que no lo merezco, aunque no sé si lo merezco. No sé si perseverar &, ¿triunfar? No sé si hablar o callar, aunque creo que es mejor hablar a escupir porque ya sabe a rancio de tanto tiempo que estuvo guardado. No sé si decir te quiero o darte un beso o las dos cosas, o las tres. No sé si esperar, ¿esperar qué? No sé si lo siento o lo pienso, ojalá se pudieran las dos cosas. Ojalá yo pudiera las dos cosas. No sé si mirarte, aunque tengo miedo de que te des cuenta de demasiadas cosas & yo soy extremadamente transparente. No sé si quiero que coseches lo que sembraste antes o quiero que siembres de nuevo & cosechemos juntos. No sé si quiero verte llorar & darme cuenta de que me quieres o prefiero verte reír & reirme contigo. No sé si las cosas REALMENTE pasan por algo. No sé si en TODO lo malo hay algo bueno. Sí sé que quiero tu compañía toda mi vida.· Si realmente significamos ser el uno para el otro, entonces no hay nada de que preocuparse, nos podemos esperar eternamente. Mi corazón está difuminado, no tiene forma. Cuesta verlo & entenderlo &, sin embargo, a veces late. Sólo a veces. Pero luego le entra el miedo & se pierde, se hace pequeño en mi escritorio. Muy muy pequeño. Tanto que de golpe cabe en la palma de mi mano & tengo que tener cuidado para no estrujarlo porque en él está escrita la palabra que nos une, la misma que a veces nos aleja. En esos momentos el pánico se camufla, se acerca con sigilo para susurrarle que al final siempre tambalea & se cae.

Sin embargo hoy, un día cualquiera, sin miedo lo coloco en la yema del dedo & te lo entrego.

28 de mayo de 2009

Despedida de una despedida.



Y poco a poco fui despegando la vida de las cuatro paredes que me habían oído llorar, gritar, gemir, reír, susurrar & roncar, & en cada trozo de ella percibía el olor del recuerdo. Retiré con calma mis entradas de conciertos, mis recortes de periódico, mis fotos, mis dudas & mis errores, mis pasiones, mi entusiasmo, mi crecer prematuro, mis canciones. Sin embargo quedaron las marcas de todo aquello dibujadas con polvo, como si fueran cicatrices del tiempo, & las sentí en mi piel, sentí las rodillas que me golpeé en los bordes de la cama al intentar subir cuando mis piernas eran todavía demasiado cortas; & sentí el sudor frío en la nuca de esos días en que temía el ataque de los monstruos escondidos en la oscuridad del armario; & el temblor en los dientes cuando me desnudaron por primera vez, & esa torpeza; & la desesperación constante de no encontrar nunca lo que buscaba hasta que tomé la decisión de organizarme, porque llegó un momento en el que habían tantas cosas que empecé a colgarlas del techo; & el orgullo de desterrar los libros viejos a la habitación de la enana, porque ya era mayor para leer esos lomos de colores llenos de letras enormes & dibujos cada cinco páginas.Y después de aquello, después de haber empaquetado los diccionarios, la arena del desierto & la de la playa, los silencios, las confesiones, las guías de viaje, las noches compartidas, después de haber colocado a Shakespeare & a Hopper en una misma caja, & de que la colección de cargadores de aparatos electrónicos acostumbrados a pedir turno para el único interruptor de mi cuarto estuviera ordenada por primera vez desde que los saqué del envoltorio & como no ha vuelto a estar desde ese día, & después de haber guardado con más cuidado que nada de todo eso mi máquina de hacer magia, de crear sueños.. sólo después de aquello me centré en la ventana. Mi ventana. La ventana que me daba los buenos días por las mañanas desde los cristales a los que nunca bajaba las persianas.Y salí a darle un vistazo –un último vistazo– a aquél edificio de color marrón, y sentí en mi nuca el suspiro de aquel día.. cómo si el tiempo, hubiera enterrado todos mis pasiones en ese cuarto, mis, tus, nuestras pasiones.. Cerré los ojos & ví nuestro estanque & nuestras palmeras donde los pájaros madrugaban hasta los domingos, volví a abrirlos pero sólo estaba en ese edificio en el que en catorce años apenas había visto gente, aparte de los que acudían por las calles sin rumbo, con la mirada perdida.. en un pueblo donde la soledad se refleja en las calles.. Y recordé la promesa que le hice a un antiguo compañero de besos de volver allí algún día, & lo recordé con cariño, porque era una propuesta lejana, que sonaba como si nunca la hubiese tomado en serio, a pesar de que, sinceramente, sí lo hice. Y más que nunca tuve consciencia del tiempo & de cómo cambia las cosas. Y entonces me vino a la cabeza el tópico latino “tempus fugit”, aunque preferí simplificarlo con un “cómo pasa el tiempo”. Y con la ligereza de ese tiempo, me cubrí las muñecas, muñecas llenas de cicatrizes, & escribí por última vez desde ese cuarto. A mano.

11 de mayo de 2009

Se siente más sola que nadie en este mundo. No tiene nadie que le caliente la cama, ni nadie que le prepare el desayuno en las mañanas nubladas. Nadie que le haga encender. Ni nadie que le haga vibrar los domingos de ausencia. Y aun así. Aún así, quiere darse compañía. Se tumba en la cama justo cuando le pesa el día. Cierra los ojos. Aunque su mundo no desaparece. (El mundo no desaparece cuando cierras los ojos, ¿verdad?) Se aísla, eso sí. Se aísla de todo lo tangible. Y se deja llevar. Dibuja todo su amor en su propia piel. Toda la necesidad en su carne. Sus ganas. Su deseo. Te quiero quiere chillar. Pero no tiene a nadie a quien hacerlo. Y sigue, con fuerza, con odio. Con toda la rabia del mundo. Se acaricia, se juega, se siente, se huele, se desea. Le desea. Al ser sin cara, al ser sin cuerpo, al ser sin alma, al ser sin ser. Se dibuja, respira. Se tuerce, tiembla. Tiembla y ahora. Se rompe, se rompe, se rompe. Explota en mil pedazos. Y es entonces cuando se siente llena. Se siente llena de sí misma. Pero vacía. Es un llenovacío existencial.

30 de abril de 2009


Te esperaré, sé que estás ahí, lo presiento, & aunque te busco & no te encuentro, sé que existes más allá, donde aún no he llegado; este amor tan intenso que guardo debe tener destinatario, me niego a desechar ese anhelo que llena mis días, que desvela mis noches; te imagino cerca o lejos, expectante & perdido, sin hallarme ni en el espacio ni en el tiempo, & te envío mi enclave con el viento en suspiro. Sé que no me escuchas, pero puede que me sientas como yo te siento. En qué dirección lanzar a la brisa mi llamada, por si la oyes. A veces, frente al mar, te percibo en las olas & en las caracolas que la marea remansa en calma orilla tras noche de galerna, & ese batir de espuma en los acantilados me trae tu voz que clama por ser mi sal & mi arena, verbo que recala en la gruta de mi pena. Te respondo en grito de silencio, se devuelve el eco rebotado en eterno resonarse, & oteo el horizonte, mi mirada navegando mar adentro; aterido está mi corazón sin tu presencia, los ojos secos de tanto llorarte; pero resistiré los embates de mi infierno, sobreviviré a ausencias & lamentos hasta que los dioses de nosotros se apiaden o hasta que el azar nos redima nuestro duelo. Nunca será tarde, amor, para tocar el cielo.





· Y aunque quizás debería, mentiría al decir que te olvidé.


22 de abril de 2009


Me sentí completamente feliz. Todo desvaneció, menos mi amor & mis ganas de verte. Como una chiquilla ilusionado, seguí & no me importó nada. Me interesó poco todo lo que podía pasar, pero no tuve tiempo de pensarte. Una brisa de verano, paso por mi mente & fue lo suficiente para no olvidarle. Le quiero tanto, & me duele no poder decírselo. Me agobia el beso que jamás debiste darme.

21 de abril de 2009

Ya casi me había olvidado de tu cara, estaba empezando una nueva vida, en la que me había prometido no incluirte. Te habías marchado de mi camino & jamás quise ir a buscarte porque supuse que si te habías ido debía ser porque no eras para mí, o por que quizás yo no te merecía. Hoy me pongo a pensar, viendo fotos viejas & contemplando ese aire de tristeza & brillo particular que siempre vi en tus ojos, que tal vez nunca conozcas a alguien que te quiera como alguna vez lo hice yo, alguien que muera por tí como lo hubiera hecho yo, quizás nunca aparezca en tu camino la persona que pueda decirte todos los días de su vida que te ama con locura como lo habría hecho yo. Ahora es tarde, ahora ya no quiero amarte, ahora quiero salir adelante y para eso es necesario nombrarte para no volver a equivocarme, aunque muchos digan: " nombrando no olvidas ", puede que sea cierto pero yo lo necesito, necesito saber que alguna vez marcaste tanto mi vida & que por una razón u otra no pude tenerte, es eso lo que me hará fuerte & será la solución a este delirio que tengo en este momento. Deseo subirme a un bus e irme lejos, caminar por la calle & pasar inadvertida en un lugar donde nadie me conoce. Quiero dejar los zapatos & andar con zapatillas, quiero dejar las chaquetas, quiero olvidar que debo comportarme & de una vez por todas andar desordenada, quiero que llueva & correr bajo la lluvia, quiero tomar helado si hace frío, quiero olvidar tu voz que dice 'te quiero', quiero dejar de sentirte en las noches, quiero olvidar esos cuentos de niños que solias contarme,, quiero olvidar ese momento en que te prometí que estaría por siempre, quiero...quiero irme & luego regresar para ver que sí pude.





·Me devolviste la tranquilidad, la calma. La dulzura de cerrar los ojos minutos & minutos, & confiar que un abrazo era lo más maravilloso que existía.

16 de abril de 2009

Un 25 de Octubre..


Y me siento estúpida. Sin solución. Si te dejo ir, no creo que hagas nada para volver. Vas a pensar que es lo mejor. Si te sigo esperando, si te sigo buscando, sé que te gusta. Pero me siento estúpida. Sé que me quieres cerca, pero quiero que hagas algo para que me quede cerca. Si pudiera hacer desaparecer tu pasado, tus dolores. Tus desilusiones. Si pudiera espantar tus miedos, secar tus lágrimas & darte un nuevo aire. Si pudiera ser quien te rescate, quien te haga sentir que se puede. Si pudieras creer en mí. Si tan solo pudieras ver un poco lo que hay en mí. Si el destino nos volviera a unir. Si la distancia no existiera. Si pudiéramos fundirnos en un abrazo eterno & dejar atrás nuestras tristes historias. Si nuestro presente fuéramos nosotros, & no la nostalgia de otros momentos. Si me quisieras más de lo que tengo miedo que me quieras. Si sirviera de algo estas fuerzas & estas ganas. Si la voluntad pudiera traerte a mi lado. Si supieras que te busco, día & noche. En cualquier lugar. Si supieras que eres mi primer pensamiento del día & mi último antes de dormir. Si supieras
que necesito soñarte & abrazo mi almohada pretendiendo tu cuerpo a mi lado. Si supieras la desesperación correr por las venas & la necesidad de tu calor que me hace temblar el pulso. Si supieras que extrañarte duele en la garganta, en los músculos, en la piel & en los poros. Si supieras más de mí. Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Sinfín de verdades dolorosas & punzantes, que todavía no alcanzo a contarte. ¿Yo? Un cuerpo común, común & corriente, que se sabe imperfecto, pero aún así está deseoso de tenerte. Recuerda, que una noche empecé a morir por ti.




Y cuando vayan a romperte el corazón,
bajo las banderas piensa en mí...

15 de abril de 2009

Sólo quiero, un poco de Tí.


Solo quiero mirarte a los ojos, que tu alegría lleve el timón . Quitarle a tu mirada ese horizonte de escombros, prescindir de una vida sin tu olor. Yo solo quiero verte subida cada mañana a un unicornio azul en mi colchón. Y que no se disocien nunca tu cuerpo & mi cama & ser la portavoz de nuestra revolución. Yo solo quiero el tic-tac de tu pecho para dar percusión a esta canción. Que la saliva sea el punto de encuentro & que el jurado de tu sangre falle a mi favor. Yo solo quiero la banda sonora de tu alma para que escuchen en cada rincón. Que mis caricias no se tiren más por la ventana al ver que tu espalda no apareció. Y que el corazón pueda cumplir su oficio & ser tan imprudente como exija el amor. Que lo único que quiero a estas horas es poner besos en cada paralelo & meridiano de tu cuerpo. Así que déjame creer que aun me quedan mil maneras de amarte coordinando mi oleaje & tus caderas. Que lo único que quiero a estas horas es que tus besos emigren todos a los afluentes de mi cuerpo. Así que déjame creer que aun nos quedan primaveras & metamos este otoño en una caja de madera. Yo solo quiero darte carnavales, que tu disfraz sea tu ropa interior. Y ofrecerte un catálogo de besos en lugares donde tan solo alcanza el corazón. Yo sólo quiero empezar contigo un curso intensivo de quitarnos la ropa y el dolor.Y que cada noche nos expliquemos los motivos de no exigir ninguna explicación. Yo solo quiero un sobresaliente en las asignaturas de tu piel. Y darle un listado de razones a la gente que expongan que quererse es un deber. Yo solo quiero hacerle una bufanda a tu alma perderme entre tu falda & tu jersey. Irte a buscar cuando salgas de clase & mañana tomar tu pulso sin tocar tu piel. Y que el corazón pueda cumplir su oficio & ser tan imprudente como exija el amor. Que lo único que quiero a estas horas es poner besos en cada paralelo & meridiano de tu cuerpo.

Vuelvo:) Intenaré subir un texto, todos los días..

14 de abril de 2009

Vuelvo..

Y recorriste con tus labios mi clavícula, escribiendo palabras de amor, tinta sobre piel en una noche de ausencias & tristeza.